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Mujeres Trangoworld al Nanda Devi
La
primera expedición femenina al Nanda
Devi, un pico en el Himalaya hindú
de 7.434 metros de altura considerado Reserva
de la Biosfera por la UNESCO, reúne
a ocho montañeras españolas
que afrontan una ascensión difícil
y con riesgo, respaldadas sobre todo por una
voluntad de hierro y por el trabajo en equipo
Gabinete de prensa Trangoworld, 5 de mayo
de 2006
El que un grupo de montañeros se una
para acometer una expedición a una
cima en el Himalaya no supone ninguna gran
novedad hoy día, más allá
de la dificultad intrínseca de la montaña
o la ruta elegida, el clima, las condiciones
de la ascensión, etcétera. Pero
todavía hoy resulta llamativo que el
grupo de montañeros esté totalmente
compuesto por mujeres, posiblemente no tanto
por machismo como porque no sean frecuentes
estas expediciones femeninas.
Quizás por eso a la expedición
formada por Elena Parga, Miriam Marco, Esther
Vives, Esther Fresneda, Rosa Real, Marisa
Puchades, María José Martínez
y Elena Real la denominan todos, incluidas
ellas, "la expedición de las chicas".
"Es una buena manera de que en una conversación
con otros montañeros sepamos a qué
expedición nos referimos", comenta
Isabel Santolaria, una experta montañera
que estaba desde el principio en el grupo
pero que tuvo que abandonarlo ante unas circunstancias
imprevistas que le impedían salir con
las demás en la fecha prevista, el
lunes 7 de mayo.
El grupo original de la expedición
"Mujeres Trangoworld al Nanda Devi",
formado originalmente por diez personas, al
final es de ocho montañeras, con experiencia
y conocimientos muy variados, que afrontan
la escalada del Nanda Devi (7.434 metros),
una cima situada en el Himalaya hindú
cuyo nombre es el de la diosa de la alegría,
esposa de Shiva, en el panteón brahman,
y cuyo hogar estaría situado en esta
montaña según la leyenda.
Las montañeras
Entre los miembros de esta expedición
hay especialistas en escalada en hielo, que
han trabajado desde corredores pirenaicos
hasta cascadas de gran dificultad en Canadá
o Escocia. Algunas tienen más experiencia
en montañas de gran altitud, contando
en su haber con algunas de las cimas más
altas del planeta: el Gasherbrum II de 8.035
metros, el Cho Oyu, de 8.201 metros, e incluso
intentos al Makalu o al Everest, todas ellas
en el Himalaya. También cuentan en
su currículum con las mayores paredes
de los Alpes franceses, italianos y suizos
así como las grandes montañas
de Asia Central, Marruecos, Andes peruanos
y bolivianos o la Patagonia.
El denominador común de todas las expedicionarias,
en cuanto a actividad deportiva se refiere,
es la escalada en roca, modalidad muy desarrollada
en España gracias a sus características
climáticas que permiten su práctica
durante todo el año. La roca será
la dificultad principal que van a encontrarse
en el Nanda Devi.
Elena Parga Fernández
es una bióloga gallega de 32 años,
que ha realizado ascensiones en los Pirineos,
Picos de Europa, Alpes, Dolomitas, Atlas marroquí
y Andes.
Miriam Marco Sánchez
es la más joven del grupo. Con 24 años,
esta ingeniera técnica forestal catalana
ha subido picos en los Pirineos, Alpes, Picos
de Europa, Cordillera Blanca en Perú,
Huayhuas, Atlas marroquí y Yosemite.
Por su parte Esther Vives Torrás,
fisioterapeuta catalana de 26 años,
ha subido a los Pirineos, Alpes, Cordillera
Blanca peruana, Patagonia argentina, y Yosemite.
Esther Fresneda Marugán
es valenciana. Profesora de Educación
Física con 30 años, ha subido
a los Pirineos, Picos de Europa, Alpes, Dolomitas
y montañas de Córcega.
De Valencia también es Rosa
Real Soriano, médico y profesora
de Educación Física de 42 años,
cuya experiencia abarca expediciones al Parir,
Tien Shan, Gasherbrum II, Cho Oyu y Everest,
además de haber subido los Pirineos,
Picos de Europa, Alpes, Dolomitas y Yosemite.
Marisa Puchades Blasco es
la veterana del grupo, con 47 años.
Valenciana, profesora de esquí y guía,
ha participado en expediciones al Makalu,
la Cordillera Blanca de los Andes y el Parir,
aparte de subir a los Pirineos, Alpes y Dolomitas.
Casi de su misma quinta, María José
Martínez Nuevalos, de 46 años,
es una pister-socorrista aragonesa que ha
subido a los Pirineos, Picos de Europa, Alpes
y Atlas marroquí.
Por último, la navarra Elena
Real Huarte, ingeniera de Montes
de 25 años, ha ascendido a los Pirineos,
Alpes, Picos de Europa, Cordillera Blanca
de los Andes, Noruega y Nepal.
Junto con ellas iba a ir Isabel Santolaria
Fernández, una experta montañera
aragonesa, ex directora de la Escuela de Montaña
de Benasque, con expediciones a la Cordillera
Real boliviana, la Cordillera Blanca de los
Andes y el Gasherbrum II en el Karakorum en
su haber, pero un cambio de fechas a última
hora se lo ha impedido. Santolaria participará
este verano en una expedición con el
escalador Carlos Pauner, con lo que se convertirá
probablemente en la primera mujer aragonesa
en hacer cima en un ochomil.
El Nanda Devi
El Nanda Devi se encuentra situado en la zona
más septentrional de la India, junto
a la frontera tibetana, en la región
del Garhwal, estado de Uttaranchal. Durante
la época de dominio de la corona británica,
se llevó a cabo una amplia labor de
topografía y estudio de la geografía
de la zona, siendo el Nanda Devi objeto de
interés de los exploradores británicos
que ya a finales del siglo XIX y principios
del XX realizaron intentos de ascensión
a su cima. Los inaccesibles contrafuertes
que delimitan el macizo hicieron imposible
su ascenso en aquella época pero le
valieron el calificativo de "Santuario"
por su extremada belleza.
El entorno del Garhwal, en el corazón
del Himalaya más recóndito,
fue declarado en su día por la UNESCO
"Reserva de la Biosfera", constituyendo
hoy día parte del Parque Nacional del
Valle de las Flores, un lugar protegido por
la vida salvaje y la flora que contiene, prácticamente
intacta y lejos de la influencia humana.
El Nanda Devi es una montaña que cuenta
con muy pocas ascensiones, y sólo una
realizada por una expedición española,
en cuyo equipo no había ninguna mujer.
Las características técnicas
de la ruta elegida hacen especialmente interesante
esta expedición: no es de dificultad
extrema pero exige conocimientos de escalada
roca, en hielo, y una gran resistencia física.
La ruta
El itinerario que la expedición se
propone recorrer discurre por la arista sur
de la montaña, siguiendo la Vía
de los Polacos, ruta utilizada para la primera
ascensión de la montaña por
alpinistas de esta nacionalidad en el año
1939. Se trata de un recorrido que exigirá
la instalación de tres campamentos
de altura: el primero en el Collado Longstaff,
a casi 6.000 metros de altitud, al que se
accede tras superar un corredor de 1.000 metros
de desnivel. Desde este punto se toma la afilada
arista que salva los mayores obstáculos
del itinerario: tramos de escalada en roca
de IV grado, tras los que procederán
a la instalación del segundo campamento,
a 6.500 metros. La arista continúa
hacia la cima salvando nuevos resaltes rocosos
que obligarán a la instalación
de un tercer campamento a casi 7.000 metros
de altitud, tras lo cual sólo una etapa
separará a las montañeras de
la cima, a 7.434 metros.
Junto a las dificultades técnicas,
en este tipo de montañas uno de los
grandes problemas es la gran altitud, lo que
conlleva una disminución de la presión
de oxígeno que dificulta de gran manera
la realización de esfuerzos físicos.
En opinión de las montañeras,
este recorrido "tiene más compromiso
del que parece. Hay poca experiencia en subir
esta montaña, y poca información
al respecto, lo que nos ha obligado a investigar
mucho antes de elegir la ruta. Otros montañeros
a los que hemos consultado nos han avisado
de que la clasificación de IV grado
es engañosa, y que la dificultad real
que podemos encontrarnos en la arista es de
V grado, ya que aunque a ese nivel no hay
riesgo de aludes, vamos a estar completamente
expuestas al viento y al mal tiempo. Si las
condiciones atmosféricas empeoran,
nos veremos en problemas".
Trabajo en equipo
"Al Nanda Devi vamos para que todas hagamos
cima", afirman las expedicionarias. Ninguna
de estas montañeras se plantea la expedición
como una forma de reivindicación feminista
o de discriminación positiva. "La
organización de este grupo fue casual.
Casi todas éramos amigas y nos conocíamos
de mucho tiempo atrás. A una se le
ocurrió la idea, quedó con otra
que llamó a otra, y así…
terminamos formando un grupo de mujeres, porque
nos apetecía, no por otro motivo. Sólo
Elena Real no nos conocía a todas",
señalan.
Todas las "Mujeres Trangoworld al Nanda
Devi" valoran especialmente la complementariedad
de conocimientos y experiencias de montaña,
y para todas es un reto personal ilusionante.
"En las agencias y despachos a donde
hemos ido para, ya sabes, todo el papeleo
burocrático, los permisos, los billetes
de avión, etcétera, nos terminaban
preguntando 'Pero, ¿vais solas?'. Es
tan raro que un grupo de montaña sea
sólo de escaladoras que todavía
sale ese tic machista en la gente, aunque
esperamos que con esta iniciativa nos convirtamos
por lo menos en una referencia para otras
montañeras como nosotras, y haya más
mujeres que se animen a hacer alpinismo femenino".
Como ellas señalan, "nos gustaría
que nuestra imagen, nuestra actividad y nuestro
proyecto fuesen útiles, especialmente
si con ello damos mayor resonancia al deporte
femenino y a los valores que lleva asociado:
responsabilidad ante una actividad compartida,
esfuerzo, superación y un generoso
trabajo en equipo".
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Fuente : Gabinete
de prensa Trangoworld
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