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Agosto .2005- La cordada de limeños
conformada por Axel Loayza (Airepuro) y
Jenny Postillos, hicieron cumbre en pasado
mes de agosto al Artesonraju una montaña
de 6025 mts. Este es un resumen de las peripecias
de la ascensión a una de las montañas
esperadas; montaña que años
anteriores apreciábamos desde el
collado que forman el Pisco y el Huandoy.
El 06 de agosto del año en curso
nos enrumbamos a Caraz con el objetivo en
mente “El Artesonraju”, por
ello desde muy temprano alistamos nuestras
cosas y acabamos de definir el programa
ha realizar. Partimos rumbo a la Laguna
Paron, donde se inicia la aproximación;
desde ahí, el Chacraraju, la Pirámide
de Garcilazo y el Huandoy se mostraban imponentes
en la quebrada, hasta que al final de ella
se divisa el Artesonraju!
Ya en el campamento morrena, nos dedicamos
a cargarnos de energía, comiendo
y descansando. Al día siguiente nos
levantamos temprano y a las 9:40 a.m. ya
estabamos rumbo al campo 1 (Glaciar) según
nuestro cronograma, para esto es necesario
portear el equipo, así que comenzamos
la caminata y una hora después saaaaash......sahs...plop...!
paso lo que menos esperábamos, -Jenny-
me comencé a hundir en uno de los
pozos engañosos, Axel mi compañero
me ayudo a salir y nos dimos cuenta que
estaba empapada hasta el muslo, esta fue
mi primera lección: Siempre se debe
salir lo mas preparado posible, y así,
luego de caminar por mas de dos horas entre
grietas y pozos engañosos llegamos
a nuestro destino.
El clima no era bueno, por lo cual decidimos
esperar que mejorara para atacar la cumbre.
Muy temprano por la mañana al despejarse
el día exploramos la zona, pues el
temporal borro las huellas de la ruta hacia
la base de la pared por donde deberíamos
escalar. Luego de explorar el terreno y
dejar la ruta marcada para el día
siguiente, que atacaríamos la cumbre,
observamos de regreso al campamento que
se acercaban tres cordadas hacia el; el
clima otra vez se comenzó a nublar
y una de las cordadas desistió y
retorno al campamento morrena.
A la una de la madrugada nos levantamos
para ir hacia la cumbre, en esta oportunidad
partieron con nosotros tres cordadas, la
primera iba con un guía, nosotros
éramos la última cordada y
la marcha iba bien, hasta que el guía
se desvío del camino que habíamos
marcado el día anterior, nos habíamos
equivocado y como habíamos porteado
equipo (Estacas, tornillos, cuerdas, etc.),
tuvimos que regresar a buscar las cosas
y ello nos demoró dos horas aproximadamente,
pero lo ocurrido no detuvo nuestra escalada.
Para comenzar a escalar la pared del Artesonraju
se bordea el nevado hasta la mitad del lado
izquierdo (punto de orientación campamento
1),hasta que se llega a la rimaya, donde
el hielo es duro y hay rocas por todos lados,
ese largo es un poco difícil, Axel
fue en este largo ,por ser el mas experimentado
y lo supero sin problemas y coloco una estaca
para asegurarnos, y sin darnos cuenta cuando
ya estabamos a seis largos de la cumbre
y aunque la gente con la que partimos estaba
regresando , nosotros seguimos y cuando
nos cruzamos con el guía, él
solamente atino a decirnos: “si llevan
frontales sigan, la cumbre los espera”,
entonces continuamos la marcha, los últimos
cinco largos fueron demasiado engañosos,
daba la impresión de ser el último
cada vez que comenzamos a escalar, y con
cada largo que dábamos algo sucedía,
como todos bajaban se desprendía
nieve que parecían misiles, que nos
causaron un par de moretones y en algunos
largos no llegábamos a las estacas
que dejaron las cordadas anteriores a pesar
de que nuestra cuerda es de sesenta metros;
comenzó a caer un montón de
nieve polvo, luego de algunos contratiempos,
conseguimos hacer cumbre a las tres y media
de la tarde.
Desde la cumbre del Artesonraju hay una
vista espectacular, desde ahí todo
parece pequeño,........nos quedamos
maravillados en la cumbre por lo hermoso
del paisaje por lo menos media hora, frente
nuestro se mostraba la Pirámide de
Garcilazo, la quebrada Santa Cruz a nuestra
espalda donde podíamos divisar a
lo lejos el Alpamayo y el Quitaraju.
Pero ahí comenzó lo más
peligroso “ el descenso”, eran
casi las 4p.m. y por lo tanto de todas maneras
la noche nos iba alcanzar, a las 6 p.m.
en pleno descenso nos dimos cuenta todo
estaba a nuestro favor, cielo estrellado,
la media luna al descender, luego de superar
los tramos que teníamos que destrepar
todo fue mejorando y así llegamos
cansados a nuestras carpas, donde unos amigos
catalanes nos habían dejado agua
lista para aplacar nuestra sed. El cansancio
nos gano y nos quedamos dormidos sin comer
y nos levantamos tardìsimo 10:30
a.m. y el carro nos recogería en
la laguna a la 1 p.m., pero la bajada nos
toma 3 horas y media, porque pasar el tramo
de nieve es bastante pesado lo mas difícil
de todo ,es tedioso y cargar todas las cosas
con el cansancio que traíamos uffff....
Faltando media hora para llegar al campamento
morrena llegaron dos porteadores que nos
bajaron las cosas hasta la laguna Paron,
donde nuestro buen amigo Mariano Leiva había
convencido al taxista que nos esperara;
para concluir y no perder la costumbre llegando
a Huaraz nos fuimos a comer a las brasas
rojas y a celebrar en el Tambo.
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