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EXPEDICION CHINCHEY 2007 - CORDILLERA BLANCA

Foto: Guías de Don Bosco
   

 

 

EXPLO / 6000
Era octubre del 2005. el silencio del valle de Quilkayhuanca era irrumpido por aspirantes y instructores. Este era el escenario del CURSO DE GUIAS 2005. Como objetivo de “EL CHINCHEY ”. Conocía esta montaña de nombre y también de algunos artículos de revistas de montaña, o quizás cuando daba una ojeada a la carta geográfica d e la cordillera blanca. El Cine 6226 m. erguido con orientación hacia oriente, por encima de las quebradas remotas de Huari y Huantar.

El mal tiempo nos dejo lejos intentar trepar su s escarpado lado oeste, por la conocida vía austriaca del año 1936. supe entonces que esta montaña guardaba algo interesante...
Un año mas tarde yo era Guía, el recuerdo del Chinchey y del valle de Quilkayhuanca se había convertido en una nostalgia, fue cuando el director de la escuela de montaña DON BOSCO en los Andes Giancarlo Sardini me invita a participar de una exploración EXPLO/6000 y la posible ascensión del Puntacuerno, montaña mítica y hasta entonces escalada solamente una vez por peruanos Américo Tordoya y Augusto Ortega.

El acercamiento lo tuvimos por la quebrada Honda, por la laguna Minoyor. Olvide mencionar que el Puntacuerno 6056 msnm hace parte del macizo del Chinchey.
Esta fue mi segunda ocasión para tener una visión mas completa del Chinchey. Logramos el col de la Esperanza 5250 m.,ubicado al sur del grupo Chinchey. Cambiamos de vertiente e instalamos el campamento en la morrena del Chinchey. Los días posteriores sirvieron para tener mas claro nuestras expectativas montañeras. Lo vi por primera vez la cara nor.- este de los Chinchey, entre ellos en el fondo del glaciar una silueta muy parecida Alpamayo llamó mi atención. Una elegante pared se abría hacia su arista comital. Mas adelante comprobaría que no valía la comparación con el Alpamayo en cuanto a su dificultad, claro.

Me pregunté? Será que estas montañas estarán reservadas para los peruanos que queremos hacer nuevas ascensiones?
Esta cara del Chinhey central capto mi atención de retorno de la explo/6000 del Puntacuerno y animo a indagar acerca de esta variante de escalada. Su parecido al Alpamayo por momento me insito a pensar que podría ser una alternativa de ascensión al Alpamayo. . Quedó tan grabada en mi mente como aquella canción que nos recuerda el verdadero amor. Esa visión de aquella pared que por momentos se parecia al Alpamayo me animó a indagar acerca de esta variante de escalada y a pensar que podría ser una alternativa de ascensión al Alpamayo. Con todas estas motivaciones, como cuando un artista encuentra a su dulcinea.
Con todas estas motivaciones tome contacto con el señor Antonio Gómez Bohórquez “EL SEVI “, conocedor de vías de escalada en la cordillera blanca, su pronta y animosa respuesta sello mi deseo de escalar el Chinchey por esta cara, en sus archivos no se registraba ninguna vía.
En adelante debo referirme este articulo en plural, porque ha sido un equipo que ha trabajado para hacer realidad este sueño. La expedición forma ELIAS FLORES, MICHEL ARAYA, MIGUEL MARTINEZ, QUIQUE APOLINARIO y, el equipo de porteadores DAVID FLORES, MOISÉS Del Rios, DAVID Miquias , YHONATAN de la Escuela de Guías DON BOSCO en los Andes de Marcarà.

Como anteriormente me he referido el acercamiento tiene un aire de lugares remotos, había que pensar en la logística, el transporte y el alojamiento en Huantar, nuestro punto de referencia y apoyo. Por ser una casualidad encontramos al Padre Gumersindo Párroco de Huantar y los voluntarios de la OMG italiana la Señora Cristina, don Giovanni y Silvio, quienes nos acogieron y fueron parte importante en la cadena de ayuda de esta expedición. Les estamos agradecidos.
Mis compañeros Miguel Martínez y Michael Araya consiguieron una ayuda económica por parte de unos clientes y amigos suyos del CAI de MASSA ( ITALIA) que nos fue fundamental. Nos toca hacer referencia a la señorita Marlene Manrique por su colaboración. El equipo técnico facilitado por la escuela de Guias Don Busco de Marcará.

La salida fijada para el 02 de mayo, fue postergada como nos sugerí nuestro director Giancarlo Sardini, por las malas condiciones de la nieve, al el 19 de mayo. Sin cambios posteriores dimos inicio viaje a Huantar con cielo despejado, prometedor para las escaladas.
Desde Huantar iniciamos con transfer hasta el pueblo de Mallas. Luego iniciamos un trek por la quebrada Rurichinchay un valle profundo y poblado de vegetación desde sus inicios. Junto a nuestro equipo de arrieros. Es difícil encontrar rastros de la presencia de escaladores o trekkeros. Solo es conocido por campesinos quienes son propietarios del ganado. Las acémilas no pueden acceder hasta el campo morrena así que fue dura labor de nuestros bravos porteadores hacer el traslado de comida y equipo.
Un día de reposo e el campo morrena 4950 m, nos basta para dar rumbo el 23 de mayo al Campo 1 del Chinchey. El glaciar es progresivo con algunos pasos cortos de seracs . Instalamos el campo 1 a 5200 m. El 24 de mayo seria nuestro DIA de ataque. Mis compañeros Miguel y Elías abrieron huella esa misma tarde. Deseosos de que amaneciera pronto nos echamos a descansar cuando el sonido de algunas precipitaciones sobre la carpa nos inquieto. No presagiábamos que el mal tiempo se extendería por 2 días. Era el capricho de la montaña. Permanecimos ese tiempo, la prudencia nos hizo llevar reservas extras de alimentos y combustible. Nuestras miradas se orientaban hacia el oriente, esperando que las nubes se disiparan. Transcurrieron dos días así, en la carpa.

Por radio llamamos al grupo de porteadores para el retorno. Cuando habíamos agotado temas de conversación en la carpa y los porteadores en camino para el descenso, una leve mejora en el cielo nos ilusiono. Decidimos esperar un día más...
La larga espera de esos días tuvo su fruto, la noche gélida nos anunciaba buenas probabilidades y, fue así. El DIA del 26 de mayo a las 02: 00 horas iniciamos la escalada. Unas dos horas hasta el inicio de la pared y, se nos abrió la aventura del Chinchey Central 6222 msnm.

Encontrar la dirección exacta de la vía nos tomó tiempo. Habíamos calculado dar retorno para el medio día, momentos después cuando rondaba el medio día nos daríamos cuenta que estábamos equivocados. La pared tomaba una inclinación de 60 a 65 grados. Las estacas de hielo se hicieron imprescindibles. Aun era de noche en los primeros largos. Los primeros destellos luz se anunciaban. El sol llega y nos confortó. Nos agrado el espectáculo que presenta el alba lleno decolores. Es un espectáculo que pensamos solo sé, aprecia en el lado este de las montañas. Continuábamos escalando, relevos, largos de 60 metros y seguros intermedios. Sabíamos que la nieve cambiaria con el sol, pero este detalle marco mucho las condiciones de la escalada. En este lado la incidencia del sol desde la mañana es mas fuerte que en otras caras así la nieve fango tan conocida en la cordillera nos ofreció mejor dificultad. La cordada de Miguel y Michael nos adelantaron por dos largos. Oportuna iniciativa que nos ayudo a mí y Elías a ser recuperados de la pared con la nieve dilatada. A 6000 metros la psicología cambia, los miedos se hacen más grandes. Comprendimos mejor el trabajo de equipo. Un par de largos mas y logramos la arista somital. Para nuestra sorpresa el reloj marcaba 1: 30 pm. entonces nos dimos cuenta que no era esta montaña tan parecida al Alpamayo. El cansancio se hacia notar con su mas alto rigor. Los días de espera nos estaban pasando la factura, la deshidratación más el sol fuertísimo nos habían agotado. Unos largos antes de salir de la cresta los deseos de renunciar la montaña golpeaban mi mente constantemente. En la cresta nos dimos encuentro y, en silencio me di cuenta el trabajo de equipo y compañerismo que habíamos tenido desde el inicio desde que planteamos esta escalada en la comodidad de la ciudad. El Puntan Cuerno ya quedaba por debajo de nosotros. Huantar y probablemente Llamellin se veía en el horizonte, dimos todos un respiro y solo quedaban casi un largo de cuerda y tendríamos la cumbre que nos estaba costando sacrificio. Fueron dos largos de cresta que enfrentamos con mucha precaución para no ser sorprendidos por la cornisa. Como repetía anteriormente logramos la cumbre a 1 y 30, nos juntamos y felicitamos. Esta vez no cantamos allá arriba como lo hicimos en el Shaqsha años atrás... pero estuvimos felices, creo cansados. ... pero estuvimos aunque cansados, muy felices de estar allá arriba.

Desde la cumbre llamamos a Marcara para compartir nuestra alegría con Giancarlo y el resto de nuestros compañeros de la escuela. Hacia calor y este detalle nos invito a reflexionar que seria prudente esperar que el sol cambie de puesta y así la nieve cambie y se hiciera más sólida, para el descenso.
A las 3 iniciamos los rápeles buscando la dirección mas recta hacia el glaciar. Los rápeles se sucedían y no alcanzábamos el glaciar. Los 750 m. de pared nos tomo cerca de 5 horas. Miguel y yo estuvimos exhaustos ya sin nada de agua, derretir la nieve fría en el paladar calmaba la sed haciendo de esto un delirio. Es impresionante como la nieve que encontrábamos entre sombras podía tener mejor los cuerpos muertos para los respectivos rápeles. Llevábamos con nosotros 8 estacas, cuando ya habíamos usado las séptima la preocupación se hizo intensa. Habría que dejar un piolet? Por suerte encontramos hielo duro y no fue necesario dejar el Piolet. Miguel se cortó los dedos con los filos de los tornillos de hielo, yo pase un enfriamiento de mis manos, con los guantes de repuesto me ayudé, Michel tuvo problemas con el prusik, Elías no tuvo mayores inconvenientes. Ya era las 8 de la noche cuando terminamos los rápeles. De retorno la campan las precauciones continuaban para nosotros en el glaciar agrietado.

El las carpas los porteadores nos esperaban desde el medio día como probablemente habíamos calculado volver. La boca la teníamos amarga por la sed.una bebida y continuar el descenso al campo morrena, una hora y media más. En la morrena una sopa que encontré tenía sabor medio amargo, creo yo, era la sensación que tenia yo por la sed intensa. No se si esta escalado con mis compañeros es? O será? La más agitada. Tome rumbo y me dirigí a mi carpa con el solo propósito tal como yo y mis compañeros dejar reposar nuestros cuerpos tras cerca de 20 horas de acción. Cerramos los ojos y nos dormimos sin tratar de buscar entre los sueños el Chinchey porque aquel día lo habíamos escalado.
La vía directísima del Chinchay, la hemos dedicada a “Alberto Vittone” un bienhechor Italiano del Escuela Don Bosco que en estos años no ha ayudado mucho y que ahora descansa en paz.

AGRADECIMIENTOS:
Al Padre Ugo De Censi, a la Fam. Sardini Marina y Giancarlo, a la Fam. Torre Giovanni y Cristina y al amigo Silvio.
GRACIAS AL ESPIRITU AVENTURERO QUE NOS HAN ENSEÑADO LOS AMIGOS ITALIANOS.
GRACIAS A DIOS. ..





Fuente : QUIQUE Apolinario. - Guía de Don Bosco  
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