8.ene. 2007.- Este
año(2006) no pude escalar mucho y
en consecuencia mi nivel bajó bastante
pero me di el gusto de ir al cerro un puñado
de veces, casi todas en las paredes de las
lomas del Lúcumo, que –por
respeto a la comunidad que ha hecho un brillante
esfuerzo por señalizar y equipar
un circuito turístico- estamos llamando
Quebrada Verde. Este es un pequeño
reporte de algunas de esas ascensiones.
En el verano, en los boulders que hay a
mitad de camino hacia los Farallones de
Quebrada Verde, establecí un trío
de problemas de carácter muy variado,
que junto con otros dos o tres desarrollados
por Diego Fernández y otros escaladores
en los meses sucesivos hacen de esta una
atractiva escala para quienes suben a QV
o quienes desean concluir su día
de escalada con algo corto.
El diedro que separa las dos piedras más
bajas es un problema obvio y bastante sencillo.
NO DIGAS MI NOMBRE CON GALLETA (5m, 5.7)
ha tenido ya docenas de repeticiones incluyendo
una con muletas (¿?). En la roca
de la izquierda, la atractiva cara extraplomada
produjo un PLAN PARA EL MÁS ACÁ,
un 5.10d de 4.5 m nombrado a partir de un
artículo de Enrique Vila-Matas, y
resuelto primero en TR (no llevé
crashpad el primer día), luego bouldereado
en firme varias veces. El borde de salida
es asombrosamente bueno…. Rolando
Chung (aka“Mamuca”) hizo la
segunda ascensión, y repitió
este interesante boulder para las cámaras
en mi programa Educación en Democracia
(C7) como parte de una secuencia de promoción
de la escalada en los colegios del cono
norte. PPEMA es ya una especie de parada
obligatoria en Quebrada Verde.
Subiendo 40m hacia el N, el siguiente boulder
grande presenta una cueva baja en su parte
derecha. Diego Fernández ha resuelto
dos salidas diferentes de esa cueva, que
trabajé antes con Mamuca y que se
veían superiores a 5.10. Y en un
amplio arco de pequeñas paredes que
hay 80m al E de ese boulder, produje en
solo COMEMELÓN, una fisura ancha
5.7 de 6 m, llena de trucos, que fue inmediatamente
repetida por Angie en mucho mejor estilo
que yo…
Ya he reportado cómo a inicios de
año el gran diedro central de los
Farallones de la parte alta de QV dio la
estupenda ANGULUS RIDET (5.9, 17m), que
debe ser una de las vías de ese grado
más interesantes de Lima. Como lo
dijera Robo en su reporte inicial, es una
chimenea muy vertical que corre paralela
a una fisura ancha, de modo que hay muchas
variantes de escalada exterior e interior
y soluciones astutas para cada pequeño
problema. Robo y varios tras él la
han hecho en TR; yo entré de primero
llevando un rack abundante, que incluía
tanto micronueces como levas enormes, diez
extensiones y eslingas, y con paciencia
y buen humor resolví en cordada con
Freddy Injoque una de las clásicas
más extrañas y espectaculares
que me haya tocado en suerte abrir. Hasta
donde sé no ha tenido repeticiones
en ese estilo.
Quienes hayan explorado el lugar recordarán
que la pared más alta de QV, los
Farallones, es sólo la más
visible de un puñado de riscos interesantes
a pesar de que a menudo no pasan de 10-12
m. Los Farallones son muy atractivos para
vías extremas pero tienen un potencial
limitado para escalada clásica, de
modo que este año centré mis
conocidos intereses retrógrados en
buscar fisuras protegibles en otros sectores
de la Quebrada. Así al menos les
pones nombre a las rutas más evidentes,
las que después, con suerte, se hacen
clásicas (aunque no sé para
qué hago esto: a la gentita poco
le importa quién imaginó,
abrió o bautizó rutas como
SOVIET SUPREMO, RAGNAROK, FINNEGANS CAKE,
APENDICITIS, SUPERTAO, o ESTO YA NO PARECE
KANSAS…).
El más accesible de todos los lugares
alternativos de QV es la Pared Intermedia,
el escalón conspicuo que se ve directamente
encima de los boulders que menciono antes,
y que el camino trazado por los comuneros
esquiva por su lado E. Para no maltratar
la capa de tierra fértil -que en
invierno se transforma en loma- sugerimos
usar para llegar a la Pared Intermedia un
nítido sendero que parte del camino
principal y hace una travesía horizontal
de 40m hasta el extremo E de su base, en
lugar de llegar directamente desde el S,
acceso que además por ratos se vuelve
peligroso.
Los famosos Farallones tienen 100m de ancho;
la “modesta” Pared Intermedia,
repartida en tres tramos, suma casi el doble,
si bien su altura es la mitad o poco más
(12m en la parte central). Quienes se han
gastado tratando de subir un par de metros
por la roca extraplomada y cruelmente lisa
de los Farallones descubrirán que
la Pared Intermedia es un territorio mucho
más amable y variado, tanto para
el aprendizaje como para escalada clásica.
Esto no significa que no haya en ella un
gran potencial de problemas extremos para
escalada deportiva; pero mientras llegan
las plaquetas a los grandes techos de la
zona central (¿después de
equipar los Farallones?) doy cuenta de un
par de pequeñas vías nuevas
abiertas en escalada tradicional.
En mayo subí con Freddy Injoque con
intención de mostrarle el nuevo secreto.
Semanas atrás yo había marcado
en la PI media docena de rutas posibles,
incluyendo una nítida fisura de manos
(que me tomó todo un día limpiar)
de la cual ni Diego ni yo pudimos partir
del piso tras una docena de intentos y no
poco pellejo y sangre. Con Freddy tuvimos
un poco de más suerte con ese tormento
(partir es un 5.12), pero el espíritu
del día no era californiano sino
más bien français classique,
de manera que monsieur Injoque et moi nos
dedicamos a una fisurita corta de 7m que
conduce a una plancha sucia y luego al terral
donde cabía una reunión (a
diferencia de las otras posibilidades, que
desembocan en la nada). La fisura era sencilla
y me dio oportunidad de atracar irremediablemente
mis levas nuevas.. En la plancha puse la
misma protección risible y marginal
que suelo instalar en todas las planchas
sucias, y salí. Freddy se cansó
de tratar de destascar todo con una piedrita.
Sus angustias paleolíticas bautizaron
a PRIMITIF, 5.8+ 13m.
Finalmente, semanas después de limpiar
y analizar las posibilidades de protegerla,
emprendí con Diego la ascensión
de mi segundo proyecto, una cosa extraña
y tenebrosa que sube a la izquierda del
gran techo que marca el centro de la pared.
Su tramo central es una cueva vertical y
angosta, como una vagina de tres metros
a media pared. Llegar a ella no es difícil.
El crux está poco después
de salir de ella, una travesía a
la izquierda (protegible) en una pared levemente
extraplomada que sube y termina en una punta
de roca que sirve de protección.
De pie en la punta, un diedro fácil
de metro y medio te deja en la salida. Yo
había armado la reunión de
antemano (no es fácil, requiere varias
levas medianas y cordinos) y me senté
a esperar a Diego, que en el crux se dio
con la sorpresa de que todavía podía
proponerle problemas interesantes. O al
menos eso dijo. La ruta es un reto muy simpático
en clásica, y quedó como un
homenaje-ironía a los viejos maestros
del pasado: LOS DRAKOS DEBEN ESTAR ÑOCOS.
5.10, 13m.
Todavía hubo actividades ese día;
una pareja de escaladores chilenos que paseaba
por el lugar nos ayudó a poner un
sistema unos metros a la izquierda, y Diego
finalmente resolvió la parte baja
de una arista complicada que nace en la
cueva 3m a la izquierda de la partida de
LDDEÑ. También bouldereamos
dos o tres rutas cortas aún más
a la izquierda. Después… tuve
que volver a trabajar. Es razonable suponer
que la actividad principal del verano 2007
en la Pared Intermedia de QV será
el gran techo y las dos obvias salidas en
fisura de techo que están más
a su derecha; hay mucho qué limpiar
y practicar. ¡Ahí nos vemos!.
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