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Noviembre 2005
Ubicación: Cordillera
Central
Nombre de ruta: "Directa
Airepurina"
Altitud: 5730 m.s.n.m.
Cordada: Jenny Postillos,
Guillermo Mejía y Axel Loayza.
Nivel de dificultad: V
AI 3 - 650m.
Fecha: 1 y 2 de noviembre
2005 (Primera Ascensión Peruana)
Tiempo de ascensión:
11 horas
Tiempo de descenso: 17horas
Material utilizado: 22
estacas de nieve, dos tornillos, 2cuerdas
(9mm, 8mm) ,3 pitones
UBICACION
El Tunsho se encuentra ubicado en Jauja
entre el límite departamental de
Lima y Junín, en la reserva paisajística
Nor yauyos -cochas, el cual es un excelente
lugar para la practica del montañismo
y excursionismo por la belleza de sus lagunas
y sus paisajes.
APROXIMACION
En la carretera central camino de Lima a
Huancayo pasando la Oroya, se toma el desvió
de Pachacayo y se sigue por una carretera
afirmada tres horas aproximadamente, pasando
por las lagunas de Huaylacancha y Siurococha,
en este último se levanta el campamento
base. Desde ahí se observa la pared
del Tunsho. El campo morrena se ubica a
tres horas de la base. La aproximación
es bordeando el lado derecho de la laguna
Siurococha y se asciende por una cresta
que llega al campamento morrena ubicado
en una pequeña abra, desde ahí
se avanza desviándose ligeramente
hacia la izquierda (existe una gran pirca
indicando el campo morrena).Desde el campo
morrena al glaciar hay 20 minutos, no hay
lagunas, ni riachuelos, para proveerse de
agua; pero existen algunos deshielos a 10
minutos del campamento de donde se puede
obtenerla, pero hay que tener cuidado porque
se producen desprendimientos de rocas.
PRIMERA ASCENCION PERUANA
Axel Loayza (Aire Puro), Guillermo Mejía
(Drako) y yo (AAUL) hicimos campo morrena
a 3 horas de la base del glaciar. Iniciamos
el ataque a las 4 de la mañana, ingresando
por el lado derecho de la pared, luego de
una travesía por el glaciar que nos
condujo a un tramo de pared de 50 grados
hasta una rimaya. Desde ahí, empezamos
el primer largo, pasando por un puente de
hielo; los largos de cuerda avanzaban en
diagonal hacia la izquierda. En el quinto
largo nos topamos con tramos de roca, nieve
suelta y por momentos con verglass. Al final
del noveno largo, la pendiente se volvió
más vertical con tramos de hielo
duro. Muy cerca de
la roca somital, realizamos una pequeña
travesía en diagonal hasta la última
reunión (décimo primer largo),
donde instalamos un pitón. Desde
allí, a 50m. estaba la cumbre. Este
fue el tramo más vertical de la ruta.
A las 3 de la tarde del 1 de noviembre tocamos
cumbre y pudimos apreciar desde allí
las cumbres del Pariacaca, el Tatajaico,
el Collquepucro y el Vicuñita.
Debido a que la temporada de escalada culmino
en agosto, el plan era dejar todas las reuniones
listas para que en caso de producirse mal
tiempo, tener el descenso garantizado. Llegamos
a la cumbre con buen clima, pero pasamos
tanto rato tomando fotografías que
no nos percatamos que se había iniciado
una tormenta eléctrica. El rapel
de la cumbre era complicado, porque teníamos
que pasar a la cara opuesta sin asegurarnos
para poder iniciarlo, lo cual hacia que
nos demoremos más. Guillermo ayudó
a Axel a colocarse su placa freno y comenzó
a bajar! mientras tanto, un rayo había
caído muy cerca y la cumbre se empezaba
a
cargar. Guillermo le gritaba a Axel que
se apure, pero faltando 20m. para que llegue
al pitón, se le enredaron las cuerdas.
Guillermo siguió gritándole,
le dijo que se asegurara de donde pudiera
para que yo empiece a bajar, los chispazos
de la tormenta se sentían por todo
el cuerpo, y sobre todo en nuestros rostros.
A punta de gritos de desesperación,
Guillermo me ayudó a pasarme al otro
lado de la pared y ponerme mi descensor
para llegar hasta donde estaba Axel; él
esperaba colgado de sus piolets. Las nubes
negras oscurecían el cielo aterradoramente
y la nieve no dejaba de caer. Sintiendo
un último chispazo cuando apenas
había bajado
un par de metros, el cielo oscuro aumentaba
mi sensación de miedo, no podía
creer lo que pasaba, pero vi como Guillermo
se lanzó sobre la cresta de la cumbre
y destrepó a toda velocidad por la
empinada pendiente; mientras tanto, otro
chispazo nos estremeció. Llegué
llorando hasta donde se encontraba Axel.
Un minuto después llegó Guillermo
atemorizado, mientras un rayo gigantesco
y luminoso recorría el espacio entre
el cielo y la cumbre. Nos calmamos, pero
no nuestros rostros; terminaríamos
con un hormigueo que nos duraría
toda la noche.
Cuando llegamos a la mitad del descenso,
ya era de noche. La tormenta eléctrica
aumentó y la nieve no dejaba de caer.
Guillermo y yo esperábamos mientras
Axel se demoraba en encontrar la siguiente
reunión, debido a que nevaba y a
las avalanchas de nieve polvo. De la misma
forma, logramos con mucha demora encontrar
los siguientes cuatro rapeles. En medio
de la tormenta, un error de desorientación
nos dejó en medio de una pared de
roca por la cual no habíamos pasado
durante la subida. Esperamos en una pequeña
repisa (sin asegurarnos) a que bajara Guillermo,
quien tenía los únicos tres
pitones que quedaban. El logró colocar
uno, algunos metros más abajo, recuperamos
las cuerdas y empezamos a ver por dónde
seguir; la niebla no nos dejaba ver si el
siguiente rapel nos dejaría en un
lugar seguro, además sólo
nos quedaban 2 estacas para descender casi
400m. y ninguno de nosotros se atrevía
a destrepar por la pared de noche. A las
8.30 de la noche, no tuvimos otra salida
que pasar la noche colgados de un solo pitón
y en una pequeña repisa donde apenas
entrábamos sentados y con los pies
en el aire. La tormenta nos dejó
en paz pero la niebla se mantuvo el resto
de la noche.
Luego de una larga noche fría, a
las 6 de la mañana nos dimos cuenta
en qué parte de la pared nos encontrábamos.
Entonces aprovechamos los primeros rayos
del sol para comenzar el descenso, pero
a medida que éste calentaba se produjeron
varios desprendimientos de roca. Con el
poco equipo que teníamos hicimos
los rapeles, mientras que Guillermo decidió
bajar destrepando para recuperar las dos
únicas estacas que nos quedaban.
Así lo hizo hasta llegar a la rimaya,
desde ahí
estábamos prácticamente al
final de la ruta. Terminamos de hacer una
travesía que culminó en 2
horas y nos dirigimos por fin a descansar
a la carpa. Llegamos allí alrededor
de las 11 de la mañana del 2 de noviembre.
Climbingperu :
El tunsho uno de picos mas altos de la Cordillera
Central, no habia vuelto a ser escalado
desde 1967, datos confirmados, se tiene
una escalada entre los 80's y 90's por 3
americanos, pero se tiene pocos datos de
la expedicion. La cordillera Central, es
una cordillera muy cerca a Lima y cuenta
con mas de 40 picos nevados y mas de 20
lagunas, toda una alternativa para la Escalada
y los deportes de aventura.
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