Dentro de mi experiencia como periodista
y abordar temas turísticos, debo
manifestar que escribir acerca del turismo
vivencial si que es algo controversial.
Asumí el reto, aun sabiendo que iba
a ser muy difícil por el mismo contexto
en el cual la gente campesina desconfía
de todos y todo tiene que resolverse de
acuerdo a una junta comunal. Hay que pagar
por las fotos que deben tomarse, y que son
necesarias para un reportaje como éste,
y más aún, el permanecer algunos
días con ellos.
La denominación de turismo vivencial
no está bien precisada ni utilizada
correctamente por quienes promocionan este
tipo de actividades. Todo apunta a manifestar
que el turismo vivencial deviene del ecoturismo
y sencillamente podemos definirlo como
“el compartir un estilo de vida distinto
al que tenemos en casa y depender menos
del mundo material”.
Averiguaciones por aquí, averiguaciones
por allá, desconfianzas a ultranza,
documentos, permisos, reuniones sindicales
y todo para otorgar un permiso a este simple
periodista que quiso adentrarse en convivir
con una comunidad y aprender de cerca los
aspectos mas importantes de la cultura andina.
La experiencia más reconocida en
este aspecto es la que se ha realizado en
la comunidad de Vicos, donde algunos turistas
han convivido con la comunidad. Tras casi
darnos por vencidos, recibimos la invitación
de la comunidad de Huayllapa, perteneciente
a la provincia Limeña de Cajatambo.
Estuvimos con ellos algunos días,
pero no tuvimos la suerte de compartir exactamente
esta experiencia real del turismo vivencial;
cierto que aprendimos muchos aspectos, pero
más nos trataron como turistas y
nos hicieron recorridos interesantes hacia
la Cordillera Huayhuash.
-Qué aprendimos de ellos?
- El conocimiento de las propiedades curativas
de las aguas termales de la zona.
- Las propiedades medicinales de las plantas
silvestres.
- El origen de los nombres de los lugares,
así como de los restos arqueológicos.
- El nombre de cada una de las montañas
y lagunas.
- Realizar fogatas y cocinar con bostos
o excrementos de animales
.
Hay experiencias exitosas en este tema;
pero es el turismo tradicional el que más
se maneja a nivel de agencias. Qué
hay del ingreso que deben tener las comunidades
locales, cómo se preparan estas comunidades
para recibir al turista, qué de la
conservación y preservación
que deben tener para con sus recursos naturales,
dónde están los criterios
de educación ambiental. En realidad
una serie de interrogantes que quedan divagando,
más aún cuando esta zona,
a pesar de tener muchos recursos la actividad
turística no se incrementa de manera
notoria y los flujos turísticos se
manejan a nivel de grandes empresas turísticas,
y obviamente por temporadas.
Si queremos afianzar verdaderamente un turismo
vivencial en nuestra Región, debe
prepararse concientemente tanto la comunidad
que recibe al turista, el turista mismo,
y la empresa que promociona el servicio,
para que de esta manera la esencia del compartir
usos, costumbres, creencias y formas de
relación social, permitan el verdadero
desarrollo sostenible de la comunidad.
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