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Esta zona de la misteriosa cultura Chachapoya
posee innumerables centros arqueológicos
que van con su extrema belleza paisajista.
Nosotros nos informamos y con el equipo
necesario de montaña emprendimos
viaje a la ciudad de Chachapoyas ( 2336
msnm ).
Nuestro viaje empieza desde el momento de
la partida de la ciudad de Lima, en los
viejos aviones Antonov donde uno viaja dando
la espalda a las pocas ventanas que este
posee.
Ya en la ciudad de Chachapoyas recorrimos
en dos días los pueblos de Levanto,
Tingo,el vivero de orquídeas y la
plazuela de Santa Ana, así como la
fortaleza de Kuelap.
A nuestro regreso de Kuelap pernoctamos
en el pueblo de Lamud, para al día
siguiente muy temprano ir a conocer el llamado
Pueblo de los Muertos y un sin numero de
Sarcófagos que se encuentran en la
escarpada pendiente ubicada encima del valle
del río Utcubamba, entre maleza y
abismales acantilados.
Regresando al pueblo de Lamud al anochecer.
Al día siguiente partimos en un camión
hacia el pueblo de Conila , donde pernoctamos,
no sin antes contratar acémilas necesariamente
para la expedición al Gran Vilaya.
Temprano ingresamos a un camino que nos
conduce a una colina, desde donde se puede
apreciar el valle de Huaylla , donde los
extensos bosques montañosos nos dan
la bienvenida.
Descendimos al valle y empezamos a cruzar
el río Huaylla en varias oportunidades
ya que se forman meandros zigzagueantes.
Luego ingresamos hacia la derecha y en forma
ascendente, encontrándonos con los
caminos prehispánicos empedrados
en buen estado de conservación y
con construcciones circulares de piedra
totalmente envueltos por la maleza.
Llegando a armar campamento con un hermoso
atardecer en medio del bosque.
Este lugar fue nuestro campo base para recorrer
al día siguiente los caminos empedrados,
así como las edificaciones circulares
que se encuentran en medio de la maleza.
Estos muros circulares tienen hasta 4 metros
de altura, en otras edificaciones no pudimos
ingresar al encontrarse en acantilados cubiertos
con maleza y árboles. Regresando
al atardecer al campamento.
Al día siguiente descendimos al poblado
de Vilaya con sus pintorescas casitas de
techo de paja, los pobladores nos contaban
que en esta zona existe restos arqueológicos
por explorar y que se encuentran ubicados
en las cumbres de las montañas. Hay
que indicar que el calor es sofocante por
lo que hay que estar preparados para soportar
altas temperaturas.
En el poblado de Vilaya decidimos quedarnos
un día mas, para poder indagar sobre
los lugares arqueológicos existentes.
Mayormente se encuentran a cuatro ó
cinco días de camino de este poblado.
Los pobladores al ver nuestros bastones
de trekking imaginaban que eran detertor
de metales por lo que mas de uno nos invito
a su casa, luego de conversar nos mostraban
lo que habian encontrado en sus tierras
y nos indicaban que probemos para ver si
ubicábamos algún tapado, como
ellos llaman a los tesoros escondidos.
Los pobladores de esta zona se dedican mayormente
al cultivo de café. Siguiendo andar,
ingresamos al Pueblo de Tantamal y de aquí
nos dirigimos al complejo arqueológico
Chachapoya de Pueblo Viejo, por un bosque
donde la luz del Sol desaparecía
por varias horas y por un camino infame
en donde el barro nos llegaba hasta las
rodillas. Esta ruta significa tres días
mas hasta regresar nuevamente al pueblo
de Tantamal.
Seguimos caminando pasando por los poblados
de Selcho Cuzco, Ocalli y Camporredondo,Desde
donde tomamos una camioneta que nos traslado
a Corral Quemado (Bagua- Chiclayo).
Teniendo al río Marañon a
nuestra vista en las diez horas de viaje.
De Corral Quemado seguimos hacia Bagua Grande,
para al día siguiente recorrer el
famoso Valle de los Dinosaurios , un lugar
lleno de fósiles. En compañía
del personal de INC de Bagua, quienes nos
acompañaron muy gentilmente.
Retornando al día siguiente a la
ciudad de Lima.
En la densidad de los bosques de VILAYA
se esconden todavía muchos sitios
arqueológicos desconocidos.. ".
En esta expedición nos acompañaron
nuestros recordados amigos desaparecidos,
Charito Sedano y Alberto Villagarcia.
Bibliografía recomendada: Chachapoyas-
Guía de Viajeros
Peter Lerche
1996.
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