Este ultimo fin de semana largo (Abril-Mayo
2006), José Usquiano miembro de climbingperu
realizo un salida con la idea de tomar fotos
y relajarse.......
Debido a que no sabía si saldría
no planifique nada, y en el último
momento decidí que saldría
a la montaña. A donde?, el decidir
cual sería el objetivo me tomo unos
minutos, debido a que iría solo y
que hace unos pocos días que dejo
de llover decidí no alejarme mucho,
el cerro Yana Yana de 5303 mts seria mi
objetivo. Es un excelente mirador por ser
el mas alto de la zona, pudiendo divisar
desde su cumbre al Millpo, al Carrizal,
al Nevería y otros cinco miles que
destacan en la zona.
El Yana Yana lo había ascendido a
comienzos de los 90 y los recuerdos que
tenia de él se habían ido
esfumando conforme la capa glaciar de las
montañas circundantes había
desaparecido poco a poco, aunque las precipitaciones
habían sido abundantes no esperaba
gran cosa, felizmente me equivoque.
Llegue tarde al poblado de Chicla pasadas
las 11 de la mañana del sábado,
ascendí por la quebrada Tranquilla
que mucha gente conoce, ya que nos lleva
a la laguna Nevería que es muy frecuentada,
llegando al paso Pisha de 4458 mts como
a las 2 de la tarde, todo el camino estaba
cubierto de vegetación y se podía
ver nieve que cubría los cerros de
las cercanías y a lo lejos.
Aunque hacía un sol resplandeciente
corría mucho viento que traía
grandes masa de nubes de las montañas
del otro lado del río Rimac cosa
que se repetiría durante los tres
días siguientes. Descendí
por la quebrada Ucupampa siguiendo un camino
que poco a poco asciende por un flanco del
cerro Chichicocha, acampando cerca de una
pequeña caída de agua. El
día se había ido volando eran
las 5 de la tarde pero parecía mas
tarde, la gran aglomeración de nubes
causaban ese efecto. Para avanzar mas rápido
había decidido prescindir de muchas
cosas, la bolsa de dormir, el insulate,
la cocina, llevando solo la ropa que tenia
puesta a demás de la carpa, los bastones
un pequeño piolet, crampones y agua,
algunos paquetes de galletas de avena, chocolates
y caramelos. Aunque fui solo, por el camino
se me unieron una pareja de simpáticos
hermanitos que me acompañaron durante
estos días, ellos eran del tipo peludo
y de cuatro patas, tendrían a lo
sumo unos 2 meses y les encantaba el chocolate
y las galletas que lleve.
El domingo muy temprano nos levantamos (
los perros y yo) y seguimos el camino hasta
el paso entre el Yana Yana y el Chichicocha,
dejando el camino flanqueamos la montaña
y empezamos a ascender por una zona rocosa
cubierta de nieve bastante compacta ya por
encima de los 5 mil metros, llegando a la
cumbre norte de 5150, descendimos a un pequeño
col, una pared de roca nos impedía
el paso, pero la presencia de una pequeña
chimenea cubierta de hielo nos permitió
seguir ascendiendo, pero desistí
de seguir con ellos porque se resbalaban
continuamente sobre el hielo y cualquier
caída desde esta altura no sería
agradable para ellos, los amarré
a unas rocas aunque protestaron se calmaron
cuando les di un chocolate a cada uno que
por el frío estaban como piedra lo
que les tomó mucho rato comérselos
con sus pequeños dientes que parecían
alfileres. Después de un rato subiendo
por una rampa de nieve muy dura que me hacía
recordar cuando lo ascendí por primera
ves en el 92, llegué a la cumbre
de 5303 metros, el paisaje era....................
nublado y corría mucho viento, de
rato en rato el sol se colaba por entre
las nubes y todo se iluminaba pudiendo ver
todas las montañas de las cercanías
cubiertas de nieve.
Ya era muy tarde y faltaba todo el camino
de regreso, el descenso fue casi corriendo
y aunque los cachorros siempre iban por
delante, a veces desaparecían de
mi vista para luego tenerlos saltando entre
las piernas mordiendo los pasadores de las
botas, los dejé donde ellos me encontraron
en una chocita vacía al lado de unos
corrales con ovejas que supuestamente deberían
estar cuidando. Llegue de noche a San Mateo
donde me costo encontrar habitación,
la fiesta de las 5 cruces y el Apu RIAD
se habían juntado y todo estaba lleno,
después de mucho preguntar conseguí
habitación.
El lunes por la mañana regresé
a Chicla con la intención de volver
a subir y tomar fotos, nuevamente un día
soleado y con un cielo azul pero con mucho
viento que traía las nubes del otro
lado del río, en el ascenso me encontré
con mis jóvenes amigos que se alegraron
al verme, tomamos un pequeño desayuno
los tres y proseguimos el ascenso, por más
rápido que subí no logre llegar
antes que las masas de nubes, que me impidieron
tomar fotos del Yana Yana, el retorno fue
un poco triste esta ves los cachorros no
se detuvieron en su casa sino que se siguieron
hasta Chicla conmigo, donde tuve que decirles
a unos muchachos que los agarraran para
poderme ir.
Llegue rápidamente a San Mateo donde
tome un bus para Chosica donde me encontré
con Juan un miembro de Camycam que venía
del Rajuntay donde había estado con
otros socios del club, juntos emprendimos
el retorno a Lima.
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